Diez al día, cinco días, unos diez minutos cada uno. Gratis, sin registro.
El día uno se abre en tu navegador, sin cuenta. Detalles del mazo.
Saludar, dar las gracias, disculparte, llamar la atención y decir que no entiendes.
Guarda el kit y la app te devuelve los días dos a cinco en el día que toca, con los repasos que los fijan. Cuenta gratuita, sin tarjeta.
Guardar en mis mazos · los 5 díasConseguir mesa, pedir, pagar y ser educado con la comida.
Preguntar precios, pagar, mirar sin comprar y leer los dos carteles que importan.
Encontrar sitios, comprar un billete y leer los carteles por los que pasas.
Hacer el check-in, conectarte y pedir ayuda cuando algo sale mal.
Tamaño del grupo, precios, andenes, números de habitación. Una sexta sesión opcional, y el grupo que más gente imprime como tarjetas.
Unas cincuenta. Los viajeros repiten que lo que más sirvió fue un puñado de frases, y que sirvieron como educación más que como supervivencia: saludar al entrar en una tienda, dar las gracias, pedir con cortesía. Este kit son cincuenta frases en cinco días de diez, con las diez que importan el día uno, más los números del uno al diez de regalo.
En alemán suizo, gracias se dice “Merci” (MER-si (acento en la primera sílaba, no como el francés)). Aquí se da las gracias con el francés «Merci», no con «Danke», pero con el acento en la primera sílaba, MER-si, no como en Francia. «Merci vilmal» es «muchas gracias», y se responde «Bitte» o «Gärn gscheh» (con mucho gusto). Ojo a la trampa: si te ofrecen algo y contestas «Merci» a secas, se entiende que no lo quieres; para aceptar hay que decir «Ja, gärn».
Para llamar la atención o disculparte, di “Exgüsi” (eks-GÜ-si («ü» = «i» con los labios de «u»)). Con la misma palabra llamas al camarero, paras a un desconocido para preguntar y te disculpas por un empujón; el «Entschuldigung» del alemán de clase también vale, y los jóvenes sueltan «Sorry» sin más. Para pedir perdón de verdad se dice «Es tuet mer leid». No existe nada parecido a nuestro «¡oiga!»: los camareros suizos no rondan la mesa, así que se busca su mirada y se dice «Exgüsi» en voz normal.
Pide la cuenta con “Zahle, bitte” (TSA-le, BI-te (la «z» suena «ts»)). La cuenta no llega sola: hay que buscar la mirada del camarero y decir «Zahle, bitte» o «D Rächnig, bitte». Se paga en la mesa, casi siempre con un datáfono portátil, y te preguntarán «Zäme oder getrennt?», porque aquí pagar cada uno lo suyo es lo normal y no queda mal, al revés que en España, donde suele pagar uno y luego se reparte. Si vas a redondear, di el total que quieres pagar antes de que lo teclee (ver la tarjeta del servicio).
Pregunta “Wo isch d Toilette?” (vo ish d-tua-LE-te). Se dice «Toilette», a la francesa y con el acento en «LET», o «WC», que aquí se lee «ve-tse»; en las puertas pone «Damen» (señoras) y «Herren» (caballeros), o solo D y H. No cuentes con entrar a un bar a usar el baño como en España: los aseos de las estaciones grandes cuestan entre 1 y 2 francos y los de los cafés son para clientes. La ciudad de Zúrich mantiene los «Züri WC», públicos y gratuitos, y los grandes almacenes son el recurso de siempre.
Sí, a diez frases nuevas al día. Son cinco u ocho minutos diarios con repetición espaciada, porque la app te devuelve las frases del día uno durante los días dos a cinco mientras añades las diez siguientes. Empieza una semana antes de salir y llegas con las cincuenta. La hoja imprimible es el respaldo para el viaje.